Comunicamos el nuevo proyecto de Estudio P.Líbano: el restaurante Cohete, en Barcelona. Cohete es mucho más que un lugar para comer o cenar: es un viaje a través del color, la luz y la textura. Bajo la dirección de la interiorista Pilar Líbano, el espacio ha sido completamente transformado para lograr una cohesión total entre sus diferentes ambientes —restaurante, coctelería, zona de juegos y discoteca— creando una experiencia fluida y envolvente.
Desde el Estudio P.Líbano explican que cuando llegaron, «pasaban muchas cosas a la vez: no había una cohesión». Era necesario unificarlo todo bajo un mismo hilo conductor.
El resultado es un proyecto que globaliza y armoniza el conjunto, permitiendo que el visitante transite de un ambiente a otro con naturalidad: del restaurante de día a la coctelería de noche, del billar al club, siempre bajo un mismo lenguaje visual y material.
Una distribución singular para un proyecto vivo
El proyecto se distribuye en dos pisos: a nivel de calle se ubica el restaurante y la terraza, mientras que en el piso superior se ubica el discobar, coctelería y zona de juegos y discoteca.
El restaurante, con tonalidades más claras de verde, se beneficia de una entrada de luz natural, con acceso directo a la terraza, donde se continúan incorporando las cromáticas verdosas y la madera. En contraposición con los espacios del nivel 1, de tonos más fuertes, como los verdes oscuros de la zona del gastrobar y coctelería, o los azules cobalto de las zonas de juego y el rojo de la discoteca.
Un hilo conductor cromático y material
El color actúa como narrativa espacial. Cada zona tiene su propia identidad, pero todas mantienen un diálogo coherente:
– Verdes esmeralda y menta en el restaurante de día, luminosos y frescos.
– Azules cobalto en la zona de juegos, vibrantes y activos.
– Rojos sangre en la discoteca, intensos y sensuales.
– Verde oscuro en la zona del gastrobar-coctelería.
– Y toques de amarillo que aportan destellos de energía y luz.
Estos tonos, concebidos junto al equipo de Tomás Tarruella, cofundador de Grupo Tragaluz,, estructuran la experiencia del visitante y marcan un recorrido emocional por el espacio.
Desde Localcuatro tuvimos el placer de contribuir como agencia de prensa para la familia Milá, ayudando en la difusión de la muestra entre la prensa nacional e internacional.
La exposición Miguel Milá. Diseñador (pre)industrial, inaugurada el 18 de junio y que acoge el Disseny Hub de Barcelona hasta el próximo 28 de septiembre, marca el apogeo de la carrera excepcional de esta figura pionera en la creación y desarrollo del diseño en España. Reconocido internacionalmente con el Compasso d’Oro en 2008, entre otras muchas distinciones, su trayectoria se inicia en realidad en los años 50 del siglo XX, con piezas icónicas tanto para el entorno doméstico – ej. lámparas TMM o Cesta-, como para el urbano – ej. banco NeoRomántico-.
La exposición entrelaza trayectoria personal y creaciones de Miguel Milá (Barcelona, 1931-2024) a través de ocho salas del Museo del Diseño de Barcelona (Disseny Hub Barcelona) -ubicado en un edificio obra de MBM Arquitectes- que albergan más de 350 piezas, desde prototipos hasta sus obras más recientes, planos y dibujos originales.
Desde los inicios de los años 60 sus diseños han sido una constante en los hogares españoles, especialmente en Barcelona, ciudad motor de modernidad.En la actualidad muchos de sus diseños continúan siendo iconos contemporáneos y su comercialización ha ido in crescendo, alcanzando ahora récords de ventas en las distintas empresas para las que trabajó a lo largo de su extensísima carrera. Por nombrar algunas: Santa & Cole, Urbidermis, Escofet, Expormim, Mobles114, Kettal, Kendo, DAE, Trenat o Isist Atelier.
La exposición ha sido comisariada por la gestora cultural de diseño Claudia Oliva y por Gonzalo Milà, hijo de Miguel Milá y también diseñador industrial. Ambos comisarios afirman que no solo se expondrá la mayor cantidad de piezas, sino que “se las acompañará de una voz muy personal acerca de quién era Miguel Milá”. La idea es “hilar el recorrido a su vida y obra” con piezas, pero también con dibujos e imágenes de sus inicios, y sobre todo “reivindicar su influencia en la historia del diseño moderno”.
Miguel Milá mantuvo una búsqueda constante de la simplicidad, erigiendo su obra sobre la tríada fundamental de función, ingenio y tecnología, creando diseños atemporales. Su enfoque se basó en la economía de recursos y el rechazo a la ostentación y el despilfarro. “Trabajando trato de mejorar la vida del usuario. Intento simplificarla. Pero también busco acompañarla, embellecerla”, afirmaba. Cada pieza, aparentemente sencilla en su imagen, alberga una riqueza de ingeniosos recursos que revelan la profundidad de su pensamiento creativo.
“Miguel ha sido capaz de proyectar en sus piezas una empatía hacia al usuario que las convierte en cercanas, y esto es un rasgo muy singular de su trabajo”, explica Claudia Oliva. Además, la estética no es algo buscado deliberadamente, sino un resultado genuino del proceso de depuración de formas. «En los buenos diseños se produce un punto de encuentro entre forma, diseño, material y economía que te indica que solo podría ser así», afirmaba hace años el propio Miguel Milá.
Entre sus archiconocidos diseños, que han traspasado fronteras hasta convertirse en iconos globales, hay piezas tales como: las lámpara TMM o la Cesta, ambas editadas por Santa & Cole, la silla Salvador, la mesa Altar, la lámpara Asa o los bancos urbanos como los NeoRomantico o Harpo para Urbidermis.
En el marco de esta gran exposición retrospectiva, se ha presentado el libro Miguel Milá: diseñador (pre) industrial editado por Gonzalo Milá, Claudia Oliva y La Fábrica. El libro destaca por incorporar tanto información sobre sus diseños como datos autobiográficos. Resulta un complemento a la narrativa de la exposición, ampliando su contenido: por ejemplo, con textos más desarrollados y documentación inédita.
Grandes figuras del diseño alaban su trabajo En la introducción del libro Miguel Mila: A Life in Design, editado por Apartamento, Jasper Morrison escribe un ensayo en forma de introducción llamado A homage to Cataloniadonde cuenta que ya conocía el trabajo de Miguel Milá pero que no fue hasta 2015 cuando tomó conciencia de la envergadura de su obra al visitar el espacio de Altres Coses (Other Things) de Marc Morro en Barcelona y descubrir la silla Salvador. “Milá conoce la receta de la naturalidad en los objetos desde que cogió un lápiz; el ingenio de esos detalles funcionales sólo lo consigue una mente curiosa y juguetona”. Justamente, el diseñador Marc Morro dice de Milá que tenía una serie de principios a modo de frases muy contundentes que repetía a lo largo de sus conversaciones. “Como los 10 Principios de Dieter Rams pero sin soberbia y condescendencia, más bien todo lo contrario. Y hablados, no escritos”, apunta. Una de las frases recordadas por Marc Morro es la de, ‘procura no hablar de ti mismo, muy poco de los demás y mucho de las cosas’.
Marco Sammicheli, director de diseño de la Triennale de Milán, afirma que “la historia de Milá está hecha de pequeñas conquistas, casi siempre alimentadas por la habilidad de transformar la observación de la realidad y su propia condición en una actividad, en un trabajo, en una solución”. Lo tilda de maestro absoluto del diseño español, cuya “cauta y sensata cultura de la artesanía más noble se transformó en un proyecto doméstico”. Y subraya: “a partir de la mitad del siglo pasado comenzó a moldear el diseño ibérico” en un país donde, hasta entonces, no había rastro de diseño industrial.
El tándem creativo de Miguel y Gonzalo Milá
Gonzalo Milá dice que haber crecido en un mundo diseñado por Miguel le permitió ver de cerca a alguien que vivía su oficio con pasión, tanto en casa como fuera. “De esa época, lo que más recuerdo, y lo que me inclinó a dedicarme a esta profesión fue, sin duda, el taller”. Le marcarían especialmente los momentos en que reparaban objetos o el modo en que su padre usaba y ordenaba de manera impecable las herramientas. “El cuidado de las cosas necesita tiempo y dedicación. Es un respeto hacia el objeto que se traduce después en un respeto propio y a los demás.”
Miguel no buscaba que un objeto fuese un «Ferrari» o un «Lamborghini». Su filosofía era simple y profunda: funcionalidad, comodidad y armonía (que luego llamó estética). Gonzalo señala que la relación profesional que se forjó fue constante y profunda: “empecé a trabajar en su estudio a los 18 años; luego fundé el mío, pero nuestros caminos laborales se cruzaron en varias ocasiones.” De hecho, en los últimos 10 años de su carrera, cuando Miguel ya había dejado su estudio principal, Gonzalo le estuvo apoyando activamente en diversos proyectos. “Es una relación de trabajo forjada a lo largo de muchísimos años”. La colección de mobiliario urbano Harpo y de mobiliario exterior residencial Basic, para la editora Urbidermis o el aplique Amigo para Santa & Cole, la silla Gata para Expormim, la silla Constanza para Isist atelier o la lámpara Anda de Kettal son el resultado de esa co-autoría.
En la reivindicación de la figura de Miguel Milá se incluye el valor de la coherencia, de la ética, “de colocar al ser humano en el centro del discurso de diseño, ahora más que nunca”, añade Gonzalo. Y concluye: “Hay toda una generación nueva que quizas le conoce poco y merece la pena compartir la experiencia, la mirada… darle importancia a cosas que la merecen.”
Un recorrido expositivo que explora su vida y su legado
El recorrido expositivo inicia explorando la vida de Miguel Milá, un joven con dotes para el dibujo, criado en una familia burguesa en la época de la guerra civil española y postguerra. Desde 1950, durante sus años universitarios, trabajó como interiorista con los arquitectos Alfonso Milá (hermano) y Federico Correa, una asociación que marcó el inicio de su carrera en una época de transformación en la que todo estaba por diseñar.
Miguel Milá no solo ejerce el diseño como oficio, sino que lo eleva a la categoría de profesión a través de su compromiso con el taller. Este taller es un espacio sagrado donde la artesanía y la capacidad de experimentar en el diseño convergen para dar forma a creaciones excepcionales. Milá comprende que el taller es un lugar de producción dinámico, que se adapta y evoluciona según las demandas cambiantes del entorno y el momento.
Colaboró estrechamente con pequeñas industrias y talleres semiartesanales que aún trabajaban manualmente. «Mi defensa de la artesanía y del proceso artesanal no tiene otra finalidad que la de defender el deseo que el hombre tiene de participar en los procesos de las cosas», afirmaba Miguel Milá.
Para Miguel Milá, el espacio doméstico es un lienzo donde cada detalle es cuidadosamente considerado. Su filosofía es clara: «Diseñar es ver la vida con lupa». Este enfoque meticuloso se refleja en su profunda comprensión de cómo el diseño puede influir profundamente en los estilos de vida de las personas.
Al adentrarse en el diseño del espacio urbano, Miguel Milá abraza la confortabilidad y la amabilidad como criterios para poblar el espacio público. Nuevamente, su enfoque no se limita únicamente a la estética, sino que se sumerge en la importancia de crear entornos que promuevan el bienestar y se compromete en mejorar la calidad de vida en las ciudades. Miguel redefinió los estándares que existían hasta el momento en España.
Ibiza es una de las islas más emblemáticas del archipiélago balear, no solo reconocida por sus playas y vida nocturna, sino también por su patrimonio arquitectónico, que ofrece un equilibrio singular entre la tradición y la modernidad, donde las líneas blancas y puras de la arquitectura vernácula conviven con estructuras históricas que cuentan una historia de adaptación estética al entorno, donde el diseño tradicional ha sido moldeado por la luz, el clima y la geografía del Mediterráneo.
En este entorno encontramos el Ibiza Gran Hotel, un hotel de 5 Estrellas Grand Luxe, fiel aun ideal de excelencia que busca una conexión profunda con el entorno, para lograr momentos auténticos y una máxima atención a las necesidades de sus clientes. Un refugio único de lujo sereno mediterráneo, que ofrece un servicio excelente y exclusivo con un singular, y atemporal, toque mediterráneo.
Después de trabajar en 2024 para Ibiza Gran Hotel en la reforma de la Gran Suite Dalt Vila y del Open Spa, el estudio de Sandra Tarruella Interioristas ha llevado a cabo ahora la intervención del lobby del hotel, así como la renovación del restaurante La Gaia by Óscar Molina y el diseño de su nuevo bar Musa. Desde la propiedad y dirección del hotel cuidan todo hasta el mínimo detalle y esta actitud se ha reflejado en el resultado final del interiorismo
El equipo de Sandra Tarruella Interioristas ha enfocado esta nueva fase del proyecto desde la búsqueda de las raíces de la isla, con una mezcla de varios elementos, para conseguir el equilibrio entre arquitectura tradicional y un punto cosmopolita que encaje en un edificio de clara estética urbana. Además, han querido depurar las diferentes capas que se han ido añadiendo a lo largo de los años para mantener y rescatar algunos elementos, materiales y superficies con mucha presencia, que les han permitido mantener la esencia del hotel, pero compaginándolo con la nueva imagen que buscaba el cliente. En un hotel de ciudad, que tiene Dalt Vila como telón de fondo, para el equipo de diseño era importante fundirse con los colores, tonalidades y materialidad de este entorno.
El primero de los espacios a diseñar ha sido el restaurante La Gaia by Óscar Molina, una propuesta gastronómica de alto nivel, galardonada con una estrella Michelin y dos Soles Repsol. Una cocina creativa y moderna inspirada en la tradición ibicenca, con productos locales, mediterráneos, con una aportación personal sofisticada y honesta
“Para otorgar de mayor carácter al restaurante y arropar la cocina del chef Molina en este espacio tan extenso, pensamos que era una buena idea realizar una composición de arcos inspirados en las iglesias ibicencas, en la arquitectura popular”, afirma Sandra Tarruella.“Eso nos permitía, además de esconder los pilares dentro de los propios arcos, subdividir el espacio, creando subespacios y rincones especiales, pero sin renunciar atener una visión global de lo que sucede en el restaurante, a la experiencia culinaria que, en La Gaia, conlleva un recorrido por distintos puntos dentro del espacio.”, aclara la interiorista.
Teniendo en cuenta que trabajaban para uno de los mejores chefs de España, el cometido de Sandra Tarruella Interioristas en La Gaia ha sido hacer un restaurante a medida de su propuesta gastronómica, es decir, traducir de forma matérica lo que se quiere ofrecer al cliente. Así, inspirados en la arquitectura tradicional ibicenca, tan sencilla, elegante y luminosa, con sus muros gruesos, sus porches abovedados y sus arcos de medio punto tan presentes en las construcciones de la isla. Con materiales naturales y del entorno, paredes blancas para reflejarla luz del sol, transmitiendo pureza y calma.
La propuesta de La Gaia es alta cocina presentada a través de una experiencia que abarca todos los sentidos, donde los comensales realizan un viaje culinario por diferentes etapas distribuidas en el restaurante. El recorrido comienza con una bienvenida donde se degustan unos entrantes, un segundo punto de degustación en la barra frente a la cocina vista, donde se cuenta con la presencia del Chef para saludar a los comensales, y, finalmente, culmina la experiencia en una de las mesas.
El proyecto de interiorismo ha traducido estos puntos experienciales en un espacio dinámico, donde los gruesos muros con grandes arcos de revoco de cal separan la sala y crean rincones con encanto que dan privacidad a las mesas. Además, predominan las formas orgánicas y los colores neutros con materiales naturales, como en la arquitectura tradicional dela isla, un recurso que ha servido para dar protagonismo a la experiencia gastronómica. Siguiendo el recorrido propuesto por el chef para la degustación de su menú, en el centro del local, justo en frente de la entrada, se ha colocado una barra con formas orgánicas y con revestimiento continuo, unas formas acordes con su ubicación en la sala, donde el cliente puede degustar los primeros entrantes.
En uno de los laterales, frente a la cocina vista se sitúan dos barras, con una forma más contundente, en consonancia con los módulos de cocción, y revestidas en piedra natural, que sirven a la vez como punto dos del recorrido de los clientes, así como el pase de platos hacia las mesas. Además, como telón de fondo para estas cocinas vistas, se decidió recuperar una de las instalaciones artísticas que había en el antiguo local del restaurante, las medusas de la artista danesa Katrin Kirk.
En el lado opuesto a la cocina, uno de los arcos permite separar la zona del reservado, presidido por una gran mesa escultórica de madera, con una gran lámpara colgante que aporta destellos de luz a este espacio y una alfombra de piezas de piedras naturales creando un patrón en el suelo. El resto de las mesas se distribuyen de forma irregular por los diferentes rincones que crean las arcadas y, entre ellas también se colocan estratégicamente algunos gueridones con formas diferentes en función de su ubicación: algunos tienen formas orgánicas y pesadas como la barra central, otros se integran como hornacinas en los gruesos muros delos arcos, y el resto son ligeros, fabricados con perfiles metálicos y bandejas de madera y cuero. Como filtro para las fachadas, se ha optado por paneles de fibras naturales, presentes en toda la artesanía popular de la isla.
En conjunto, este espacio transmite una atmósfera elegante y tranquila, preparada para degustar la gran experiencia gastronómica que nos proponen en La Gaia
LedsC4, empresa líder en soluciones de iluminación, presenta sus últimas novedades de las líneas architectural, decorative y outdoor en la Feria Internacional de Milán, dentro del programa EUROLUCE, bajo el lema «Our Light Identity». La compañía, que cerró 2024 con un crecimiento del 10%, apuesta por diseños que enfatizan la personalidad individual y crean atmósferas únicas en cada espacio.
Las novedades presentadas siguen la filosofía «Light for better living» de LedsC4, con creaciones que destacan por su diseño, versatilidad, funcionalidad y sostenibilidad. Entre las novedades, destacan creaciones como Hop, diseñada por Nahtrang Studio, con líneas puras que evocan movimientos fluidos; Twin, diseñada por Jorge Herrera, que reinventa el concepto de downlight permitiendo ir un paso más allá del universo cilíndrico y Zup, diseñada por Francesc Vilaró, con un diseño orgánico y acogedor que pivota para iluminar con precisión.
La firma también presenta Gong, una lámpara destacada de su portfolio, que da la bienvenida al stand de la firma en EUROLUCE, con su característica forma ovalada que filtra la luz a través de su pantalla textil. «Todas las novedades presentadas representan nuestra visión de la luz como elemento transformador que define la identidad de cada espacio», afirma David Rodríguez, director general de LedsC4. «Combinamos tecnología avanzada con diseño sostenible para crear experiencias luminosas que mejoran el bienestar de las personas».
Otros modelos destacados son Gea Dry® System, sistema diseñado por el equipo LedsC4, que cuenta con un innovador sistema patentado que previene la condensación, ideal para arquitectura exterior y monumentos. Y, finalmente, Perlina, diseñada por Nina Mair, inspirada en gemas naturales que acentúan la arquitectura como piezas de joyería.
Tras nueve años de desarrollo, ingeniería e investigación junto a más de 250 personas invidentes, Eyesynth comercializa sus gafas inteligentes NIIRA en España y posee la patente en otros 27 países.
Su aspecto formal definitivo, ajustable a personas de edades y fisonomías diversas, se ha realizado en colaboración con la agencia barcelonesa de diseño Ànima Design.
Desde los años 50 del siglo pasado las personas invidentes se han beneficiado del uso del perro guía y el bastón. Sin embargo, desde entonces no hay un estándar tecnológico de movilidad. Eyesynth ha desarrollado una tecnología disruptiva que viene para ampliar el horizonte a un nuevo nivel.
Antonio Quesada, CEO en Eyesynth, consciente de la problemática, inició un largo camino de emprendimiento que ha llevado a la empresa durante los últimos 9 años a perfeccionar una idea tan simple como compleja: transformar la visión en sonidos. Su idea se apoya en la sinestesia (capacidad humana de cruzar los sentidos para percibir la realidad) para plantear un nuevo lenguaje natural sonoro para personas invidentes.
Durante este camino, han recibido inversión privada e institucional por un total de 6M€. Las gafas inteligentes NIIRA pueden adquirirse en las tiendas General Optica de Bilbao, Barcelona, Zaragoza, Mardrid y Sevilla así como a través de su página web oficial eyesynth.com. Acaban de iniciar la etapa de comercialización, primero en España, y en breve comenzarán la internacionalización del sistema.
Las gafas NIIRA de Eyesynth permiten que una persona invidente pueda percibir la realidad que le rodea -también en la más absoluta oscuridad- mediante un sonido de tipo ruido blanco que le aporta información sobre los volúmenes -distancia y altura- que tiene frente a ella, en tiempo real, y que además no le impide seguir escuchando el resto de sonidos. Esto es gracias a un sistema de audio que se transmite a través del cráneo, llegando al nervio coclear -sin necesidad de ningún implante-. De esta manera, el oído queda libre para escuchar el resto de los sonidos diarios o mantener una conversación.
El equipo de Eyesynth (actualmente compuesto por 8 personas) ha desarrollado todo el producto desde cero. “Primero creamos un algoritmo que traducía la imagen en un mapa de profundidad y, de ahí, a un sistema de sonido que transforma los datos espaciales en audio, en tan solo 3 milisegundos”, describe Julián Santiago Bruno (CTO en Eyesynth). Y añade “Las gafas NIIRA analizan en 3d todo lo que nos rodea y generan un mapa de puntos del entorno a la vez, constantemente; cada punto, cada posición, reproduce un microsonido y la suma de todos crean un paisaje sonoro dinámico”. Las gafas tienen una autonomía de hasta 10 horas.
Después de la ingeniería trabajaron toda la parte de diseño formal del producto, primero con la agencia Alegre Design y posteriormente junto a la agencia barcelonesa Ànima Design, con quienes finalmente desarrollaron y cerraron el producto final.
Esta colaboración fue crucial para el éxito de NIIRA, puesto que las gafas debían ser ergonómicas, con un peso lo más ligero posible, capaces de adaptarse a personas de distintas edades y fisonomías, así como ser atractivas comercialmente. “El reto era mayúsculo, teníamos que integrar la tecnología de Eyesynth en un producto funcional, bello, fabricable y sostenible”, confirma Diego Quiroga, CEO de Ànima Design. En la actualidad, la usuaria más joven de NIIRA tiene 7 años y la mayor supera los 90.
Antonio Quesada y Julián Bruno, junto al equipo de expertos de Ànima Design, han diseñado un producto que permite percibir el entorno más allá del torso hacia abajo, que es la información que hasta el momento pueden sortear las personas sin visión con el bastón y el perro guía. “Las ramas, los toldos, las señales de tráfico… son una fuente de accidentes diarios, incluso en personas muy experimentadas con el bastón”, afirma Antonio, Pero esta nueva percepción, no se enfoca solo en salvar obstáculos, también en percibir situaciones cotidianas como encontrar objetos en la mesa del restaurante sin tener que tocarlos.
Las gafas pueden funcionar de manera autónoma o conectadas a un dispositivo móvil, para aportar más utilidades al usuario: “estamos desarrollando software e introduciendo IA para describir de viva voz aquello que los usuarios y usuarias tienen delante, dándoles un contexto más allá de asistirles en su movilidad diaria”, añade Antonio.
Sus creadores describen el aprendizaje como ver una película en otro idioma con subtítulos: “cuando llevas las gafas puedes empezar identificando objetos que ya conoces: puedes ‘escuchar’ tu mesilla de noche o el hueco de tu puerta; luego irás a un centro comercial y serás capaz de ‘sentir’ que el bolardo de la entrada tiene la altura de tu mesilla. O que la puerta de entrada es parecida a la de tu casa, pero más grande”.
La curva de aprendizaje
Según su experiencia, las curvas de aprendizaje varían entre las personas invidentes de nacimiento de las que no. “Es muy curioso porque las curvas son opuestas: una persona nacida ciega empieza muy poco a poco y de repente experimenta una explosión; en cambio, una persona que ya ha visto empieza muy fuerte y luego se va estabilizando, pero ambas alcanzan el mismo punto de destreza en el mismo tiempo.”, concluye Antonio.
Sus usuarios desarrollan una fácil adaptación. “Hemos comprobado que a partir de la primera hora de uso, las personas invidentes ya empiezan a percibir el entorno y entenderlo mediante nuestras gafas: comprenden el lenguaje de sonidos y pueden empezar a moverse por espacios conocidos.” En cuestión de tres semanas ya tienen una precisión bastante elevada en espacios desconocidos. “Después de un año de uso, hay personas que llegan a cotas de precisión que superan nuestras propias expectativas”, concluye Julián. El sistema es capaz de dar al usuario información de 1mm de altura. “Puedes ‘escuchar’ una mesa y una moneda encima de una mesa; el salto de sonido es tan sutil que necesitarás entrenamiento, pero al final distinguirás ese paisaje acústico”.
Llegando más lejos
Actualmente, junto con Anima Design, están participando en un concurso internacional de innovación en Japón, patrocinado por Toyota. En este evento, se probarán sus gafas para mejorar la experiencia sensorial del público invidente japonés. “Las posibilidades de nuestro dispositivo están abiertas a nuevas ideas, lo que nos motiva aún más a seguir avanzando.”
Sobre Eyesynth
Eyesynth S.L es una PYME fundada en 2015 destinada a la Investigación, desarrollo, fabricación, diseño y consultoría en software y hardware para sistemas de ayuda a las discapacidades.
Sobre Ànima Design
Anima Design S.L, es una galardonada agencia de diseño de productos reconocida mundialmente, destaca por su experiencia multisectorial. Ofrecen un servicio integral de 360º, desde la conceptualización hasta la producción final. Con más de 20 años de experiencia, se caracterizan por sus diseños innovadores, utilizando tanto técnicas tradicionales como diseño computacional, asegurando la viabilidad de cada proyecto en términos de procesos de fabricación, materiales y sostenibilidad. Con una fuerte inversión en prototipado interno bajo su marca propia, Protobox, logran alcanzar los objetivos de manera mucho más ágil. Esta perspectiva expansiva y holística les permite obtener el resultado final que esperan sus clientes.